Anulamos toda posibilidad y temor de contagio microbiano o viral, otorgando total tranquilidad a nuestros pacientes.
Doble proceso de esterilización (térmico y químico) a cada instrumental, en forma previa a su utilización.
Empleo obligatorio y supervisado de un máximo de elementos descartables y estrictamente unipersonales (jeringa, vasos, baja lenguas, cubetas de fluorización, etc.)
Desinfección de los ambientes.
Contacto aséptico entre el personal médico y el paciente, mediante el empleo permanente de guantes descartables, mandil, mascarilla y gorro.
Supervisión técnica de los procesos y metodologías empleados en los establecimientos de la red, por profesionales con especialización en el ramo.